domingo, 22 de febrero de 2009

Islas Seychelles (Mahe)

Las islas Seychelles se encuentran en el Océano Indico. Se trata de un archipiélago de aproximadamente 150 islas de las cuales tan sólo unas 30 están habitadas. La isla principal y más grande es Mahe, con su capital Victoria por lo que es en esta isla donde está localizado el aeropuerto internacional. Los vuelos hasta allí son directos desde Londres, París o Roma y la duración estimada es de 8 horas. Hay que recalcar que se trata de un paraíso fiscal y las medidas de inmigración son bastante importantes, es por ello que para entrar en las Seychelles se necesita tener el pasaporte en vigor, billete de regreso a tu país -que te piden y sellan en el propio aeropuerto nada más aterrizar- y un visado por un mes, que se expide también en el aeropuerto y puedes prorrogar por un año. A la hora de volver a casa, los mayores de 12 años han de pagar una tasa aeroportuaria de 40 $ americanos Lo habitual si vas a pasar unos días en las Seychelles es alojarse en la isla de Mahe, ya que es la que más opciones a parte de playa ofrece al turista, pero si lo que estás buscando es un paraíso solitario lo que deberías hacer es ir a las islas de Praslin, la Digue… sobre las cuales hablaré más adelante. Estas islas tras haber sido colonia francesa e inglesa, a día de hoy son independientes, de hecho los idiomas oficiales de la isla son tanto el francés y el inglés junto con el bollu, idioma criollo derivado del francés que tan sólo hablan los nativos. Las Seychelles es el país más pequeño del mundo que emite su propia moneda que es la Rupia de Seychelles, pero al no cotizar en los bancos nacionales tendrás que cambiar la divisa una vez llegues a las islas (no obstante, tanto en los hoteles como en los restaurantes admiten € y $). El clima de estas islas es tropical y sus estaciones se definen por el comienzo y final de los vientos del sureste, que normalmente soplan de mayo a octubre. El resto del año, reciben la visita de los monzones y por tanto sus lluvias, especialmente en el mes de enero que es el más húmedo de todos, las islas de Mahé y Silhouette son las que más agua reciben. Los meses de julio y agosto son los más secos. La temperatura durante todo el año oscila entre los 24° y los 31°C, y la humedad gira entorno al 80%. Mahe como ya se ha comentado es la isla principal, mide 27 kms de largo por 12 kms de ancho aproximadamente. La mayoría de la actividad de la isla se centra en la parte norte, que es donde están los mejores hoteles e incluso el aeropuerto, Recomiendo el hotel Hilton Northolme por su ubicación dentro de la isla. La forma más fácil de recorrerla es en coche, en un día la habrás recorrido entera, eso sí, al haber sido colonia inglesa han heredado el conducir por el lado izquierdo por lo que hay que tener especial cuidado si no estás acostumbrado. El límite de velocidad en las zonas urbanas es de 40 km/h y en carretera, de 65 km/h. Para alquilar el coche lo más cómodo es reservarlo en tu propio hotel, donde te ofrecerán una gran variedad de modelos desde un coche normal de 5 plazas hasta monovolúmenes, en caso de necesitarlo. El precio por día de un coche de 5 plazas es de aproximadamente 30 €. En el centro de la isla encontramos el Parque Nacional de Morne Seychellois con frondosos bosques y plantaciones de canela y té que impregnan el ambiente. Aquí se encuentra su punto más alto Morne Seychellois con 905 m. Acceder a esta zona con el coche no es difícil ya que con el mapa que te entregan en el hotel verás que no hay pérdida (no hay muchas carreteras) lo único que la subida hay que hacerla con mucho cuidado, la carretera es muy estrecha y no tiene quitamiedos, a lo que si le sumas el hecho de conducir por el lado izquierdo y siempre al borde de un precipicio, hace que el mejor aliado sea un buen copiloto. En la parte sur y oeste se encuentran el Parque Nacional Baie Ternay y el Parque Nacional Port Launay Marine. La capital Victoria es de dimensiones muy reducidas, para hacerte una idea de lo reducido que es tan sólo cuenta con un semáforo. Se trata de una ciudad de estilo colonial con típicas mansiones de madera y variedad de templos católicos, musulmanes e hindúes. En la calle principal la mayor atracción es una réplica idéntica del Big Ben, el famoso reloj de Londres, pero de tamaño mucho más reducido, también en Victoria podrás visitar el Jardín Botánico con las especies más representativas de la flora y la fauna endémica, entre las que destaca la colonia de tortugas terrestres gigantes y una especie de murciélagos denominada fruits bats pues se alimentan de fruta, polen y néctar y del Coco de Mar que la semilla más grande del mundo y uno de los símbolos de las Seychelles, el Museo Nacional de Historia, el Museo de Historia Natural, la Bibliteca Nacional y el Mercado Sir Selwyn-Clarke, donde podrás encontrar los productos alimenticios típicos de la isla y artesanía sin olvidarnos de los souvenirs para llevar a casa Al este de la ciudad de Victoria encontramos la zona de New Port donde se encuentra el puerto, como su propio nombre indica, aquí encontrarás numerosos Yates y el muelle de los ferries que comunican las distintas islas. En los alrededores de New Port está el monumento Zonm Lib, que representa la liberación del colonialismo y muy cerca una escultura de gran tamaño denominada The Three Wings que representa a los continentes Europeo, Africano y Asiático. Respecto a las playas de Mahe podemos destacar por encima de todas la de Beau Vallon al Noroeste de la isla, con tres kilómetros de longitud y con forma de media luna, es perfecta para practicar windsurf por su gran oleaje. Para hacer snorkeling destaco la de Anse à la Mouche, al oeste de la isla y bastante más tranquila que la anterior. Baie Lazare en el suroeste de la isla es otra buena opción, se trata de una playa sombreada gracias a los árboles que la rodean y junto a un pueblo de pescadores. Punta Noroeste las playas destacan por su paisaje singular gracias a las rocas de granito y vegetación igual que les pasa a las playas de Anse Intendance y Police Bay (al sur de la isla).

Islas Seychelles

La isla de La Digue, a 40 kilómetros al noreste de Mahe, es la famosa isla de las rocas graníticas de color rosa, un lugar que no debes perderte si has decidido ir a las Seychelles. Para acceder a esta isla lo más cómodo es hacerlo en avioneta hasta Praslin y una vez allí en catamarán hasta La Digue. La mejor vista la tendrás al acercarte a la isla y ver la famosa playa de Anse Source d'Argent con sus enormes rocas que la convierten en un sitio surrealista. Para recorrer la isla, que es muy pequeña (10 km²), hay una especie de carros tirados por bueyes. Otra de las opciones es alquilar una bicicleta y así poder visitar los encantos que esta isla ofrece a parte de sus playas. Existe una zona llamada l’Union un bosque repleto de gallinas y tortugas gigantes, además de plantas e insectos autóctonos.
Praslin es la segunda isla más grande de las Seychelles aunque no deja de ser pequeña, 10 kms de ancho por 3 kms de largo. Aquí viven 3 de los tres pájaros más extraños del mundo: el pichón de la fruta, el bulbul y el papagayo negro. También en esta isla encontramos el Valle del Mai, una especie de sendero considerado Patrimonio de la Humanidad donde crece el famoso Coco de Mar de las Seychelles.
Si lo que pretendes es practicar submarinismo mi recomendación es que lo hagas en la isla coralina de Desroches, ya que la fauna marina que rodea la isla la mejor que encontraremos en todo el archipiélago.
Para quienes quieran ver la naturaleza en su estado puro lo mejor es visitar las isla de Fregate, se trata de una isla muy pequeña con 2 kilómetros de largo por 0’5 de ancho, aquí destaca la gran variedad de aves exóticas que sólo habitan en esta zona del mundo, como el Magpic-Robin o el tordo urraca. Si te das un baño en estas aguas es más que probable que lo hagas en compañía de delfines.
Bird Island está localizada a 96 kilómetros al norte de Mahé aproximadamente 30 minutos de avioneta, aquí el visitante ve y siente la naturaleza en estado puro, te sentirás como si fueras el propietario de la isla, ya que sólo se admiten 50 turistas cada vez. Los guías te darán instrucciones para moverte sin peligro y te entregarán una linterna para orientarte por las noches, ya que no hay luz eléctrica. Esta isla es famosa por el millón y medio de aves que la habitan, como los sootysterns. Pero lo principal de esta isla son las tortugas gigantes, en particular Esmeralda –la tortuga más vieja y grande del mundo, según el Guinness– desde hace 200 años.
En definitiva, las Seychelles no defraudarán a quienes las visiten en busca de playas, flora y fauna únicos. Un paraíso africano digno de ser visitado.

lunes, 16 de febrero de 2009

Sydney

Casi en las antípodas nos encontramos con Sydney, la ciudad más antigua y grande de Australia y junto a Melbourne y Camberra una de las más importantes. Sydney es la ciudad más poblada de Australia con casi 4 millones de habitantes.
Se trata de una ciudad muy cosmopolita. Su skyline nos puede recordar en cierta manera a Nueva York, eso sí, en pequeño, gracias a su gran número de rascacielos. Sus habitantes son muy agradables y hacen sentir al turista como uno más de ellos.
Hay que tener en cuenta que nuestro verano es su invierno, por lo tanto si decidís ir en la época estival española no olvidéis incluir en la maleta ropa de abrigo, la temperatura no suele bajar de los 8 grados pero es lo suficiente para que si no llevamos algo de manga larga pasemos frío.
La manera más sencilla y cómoda de recorrer el centro de Sydney es a pie, ya que el centro turístico no es muy grande y así no se nos pasará nada por alto.
Mi recomendación es alojarse en la zona colindante a Darling Harbor, se trata de un puerto que a día de hoy se ha convertido en un sitio muy popular, con restaurantes, bares y tiendas. Aquí mismo también encontramos en Museo Marítimo Nacional y el Acuario de Sydney que es la principal atracción de Australia y uno de los más importantes del mundo, debido a la gran variedad de especies marinas que podemos encontrar, en su mayoría traídos de la Gran Barrera de Coral pero también del resto de los océanos. El precio aproximado de la entrada es de 27 Aus$ (14 €). Si quieres disfrutar de una langosta a la plancha por un precio bastante asequible, no dejes de ir al Restaurante Nick’s, en el mismo Darling Harbor.
Un sitio que no debes perderte es la Torre de Sydney, se trata de un edificio de 305 metros de altura desde que el podrás llavarte una visión panorámica de esta ciudad.
El barrio de The Rocks es el más popular y antiguo de Sydney en el que encontrarás edificios históricos, pubs, galerías de arte, restaurantes y tiendas turísticas todo ello junto al puerto principal y con las mejores vistas del mítico edificio de la Ópera. En The Rocks encontramos el Museo de Arte Contemporáneo con una colección de arte australiano e internacional. Este barrio podría considerarse como “el más europeo” de la ciudad. Si te gusta comer carne recomiendo el restaurante Phillip’s Foote (http://www.phillipsfoote.com.au/), en este restaurante eliges la pieza que quieres al peso, te la cortan y acto seguido eres tú quien te la cocinas en unas barbacoas enormes que tienen en un jardín.
Otro punto a destacar es el Puente del Puerto de Sydney, construido en 1932, en su día con sus 500 metros de longitud fue el puente más largo del mundo de un sólo arco. Actualmente puedes subir a él acompañado de un guía y recorrerlo a pie, eso sí, siempre sujeto por un arnés.
Todas las grandes ciudades tienen un parque y Sydney no iba a ser menos, se trata de Hyde Park un parque bastante grande que encontramos en el centro de la ciudad y que es muy popular entre los trabajadores a la hora de la comida.
Como todo el mundo sabe el edificio más famoso de Sydney es la Ópera (Sydney Opera House), este edificio fue construido en 1973, y se trata de una de las obras más famosas de la arquitectura contemporánea. Su estructura asemeja la forma de las velas de un barco y está hecho a base de azulejos que en contra de lo que creemos y parece a simple vista, no son blancos sino de color crema. Este edificio como su propio nombre indica tiene una sala grande para ópera, otra para conciertos, y otras salas más pequeñas. Se trata de un emblema de la ciudad, es el edificio más fotografiado de Australia y uno de los más fotografiados del mundo. Por unos 130 Aus$ (65€) puedes disfrutar de un espectáculo en la sala de la ópera. Para comprar las entradas recomiendo hacerlo con antelación, para no correr el riesgo quedarte sin ellas los días que vas a estar allí. En la página web http://www.sydneyoperahouse.com/whatson/index.aspx puedes adquirirlas sin ningún problema, ya que se trata de su web oficial. Como en todos los teatros en el descanso podrás tomar una copa de champagne con las espectaculares vistas del puerto que ofrece este edificio, eso sí, al módico precio de 10 € la copa.
Si quieres ver la ciudad desde el mar no dudes en acercarte al Puerto y coger un ferry, por aproximadamente 12 Aus$ (6 €) podrás recorre la costa y tener una panorámica de la misma desde otro punto de vista. Hay muchos recorridos y horarios por lo que no tendrás ningún problema en coger cualquier ferry nada más llegar al puerto.
No podemos olvidar que Sydney es una ciudad costera y como tal tiene más de 50 playas entre las que destacan las de Bondi y Manly. A estas playas, que se encuentras a unos 10 Km de Sydney, se puede acceder muy fácilmente utilizando el ferry. Son playas muy visitadas tanto por los turistas como por los habitantes de la ciudad y en sus alrededores encontrarás un gran ambiente surfero así como parques, barbacoas, mercados, restaurantes y tiendas. En contra de los que pueda parecer se trata de playas aisladas y tranquilas y son ideales para practicar el submarinismo por la variedad de especies marinas que habitan en sus aguas y entre los meses de mayo a agosto si tienes suerte podrás encontrarte con grandes ballenas.
Al sur de la ciudad está Chinatown. La población china ha vivido en este lugar desde el siglo XVIII. A día de hoy ya no se trata de un centro residencial, ya que sus habitantes se han trasladado a otras zonas de Sydney como Chatswood, Strathfield y Hurstville, sino más bien de un sitio cultural y comercial, en el que encontraremos las empresas con más renombre del continente asiático. En el Chinatown los fines de semana colocan un gran mercado llamado Paddy’s Market en el que podrás encontrar de todo, gafas de sol, ropa, fruta, flores… En los exteriores de Sydney encontramos otro barrio muy famoso, se trata de Paddington aproximadamente a 3 kilómetros al este. Este barrio destaca por sus casas victorianas y por el mercado que encontrarás los sábados en Oxford Street, en el que se comercializan productos nuevos y usados, artesanías y comidas exóticas. En esta misma calle encontrarás muchas tiendas de moda y galerías de arte.
Si tienes un día libre en Sydney deberías acercarte a las Montañas Azules (Blue Mountains) se trata de un Parque Nacional localizado a 80 kms de la ciudad y que ha sido catalogado como Patrimonio de la Humanidad. Su nombre es debido a la gran cantidad de árboles eucalyptus que hay en la zona, que al desprender su aceite en al aire producen una bruma azulada. Aquí encontramos el Katoomba Scenic Railway, que según el Libro Guinness de los Records, es el tren más empinado del mundo. Los vagones descienden 415 metros a través de un túnel de excavado en la roca, con aproximadamente 52º de inclinación. Originalmente se utilizó por los mineros como forma de acceso a la Mina de Katoomba construida entre 1878 y 1900. Destaca también en este parque la formación rocosa de Tres Hermanas, se trata de tres salientes en la roca en el borde del acantilado.
Sydney es una ciudad muy bonita para visitar, eso sí con 4 ó 5 días tendrás suficiente.

viernes, 30 de enero de 2009

Hawaii (1ª Parte)

Seguro que alguna vez se os ha pasado por la cabeza ir a Hawaii, pues bien, es una de las mejores ideas que se os ha podido ocurrir. Mi experiencia allí ha sido genial. Lo que comúnmente conocemos como Hawaii, se corresponde con el conjunto de islas que forman dicho archipiélago. Son un total de 18, entre islas y atolones, pero las principales son: Oahu, Maui, Kauai, Lanai, Molokai y Hawaii. De todas ellas, la isla principal es Oahu y su capital es la archiconocida Honolulu. El aeropuerto internacional está por tanto en Oahu y es uno de los aeropuertos más bonitos que podréis ver, está repleto de árboles que forman una especie de jardín frondoso en su interior por lo que nada más aterrizar allí te da la sensación de estar en un lugar exótico. Cuando bajas las escalerillas del avión y llegas abajo, lo primero que recibes y te llena de ilusión, son los típicos collares Hawaianos, de flores hibiscus, acompañados de su tradicional y amable Aloha!! Una vez que ya lo tienes en el cuello, empiezas a ser consciente de que realmente estás en Hawaii. La isla de Oahu no es muy grande, aproximadamente 48 km de este a oeste y 70 km de norte a sur. Para los traslados desde el aeropuerto al hotel no tendrás ningún problema, ya que a la salida del aeropuerto hay muchísimos taxis. Quizá la idea preconcebida que tenemos de Hawaii, no es la que realmente es, por lo menos en la isla de Oahu. Se trata de un lugar exótico pero no paradisíaco, con esto me refiero a que Honolulu es una ciudad que cumple con todos los requisitos de la típica ciudad norteamericana, tiene un distrito financiero repleto de rascacielos, grandes almacenes, restaurantes y cantidad de coches llenan las carreteras de la capital. Hemos de entender, que en esta isla casi todas las personas trabajan en Honolulu, lo que quiere decir, que también aquí existen las “horas punta” y más teniendo en cuenta que todo el mundo ha de coger la misma carretera para llegar. En Oahu encontramos una carretera principal que circunvala toda la isla y unas carreteras secundarias que van de norte a sur. La principal zona hotelera, está en la conocidísima playa de Waikiki, al sur de la isla. Allí encontraremos todos los hoteles más conocidos; el Hilton, el Sheraton, el Four Seasons, etc. La playa de Waikiki no es muy ancha, pero sí inmensamente larga, aproximadamente 2,5 km, y la fama que tiene es merecida. Bajo mi punto de vista, sí merece el honor de estar entre una de las 7 playas más bonitas que puedas encontrar en el mundo. Bordeando todos los hoteles de este área, han construido un caminito junto a la arena, que se convierte en zona de peregrinación con las puestas de sol. Mi recomendación es el hotel Hilton Hawaiian Village, que se encuentra perfectamente situado en la playa de Waikiki, componiéndose éste de varios edificios, llegando alcanzar algunos de ellos alturas impresionantes, gracias a sus 20 plantas. La mejor opción, es pedir una habitación alta en la Torre Tapa con vistas al mar. Es muy probable que lo primero que quieras hacer nada más llegar, sea darte un chapuzón en las maravillosas aguas del Pacífico, es algo que te pide el cuerpo nada más verlo y seguramente jamás olvides tu primer baño en este Océano. El agua siempre está tibia, aproximadamente a 24ºC, por lo que no hay ningún problema a la hora de bañarte a cualquier hora del día o de la noche. Lo malo es que te encuentres algún tiburón, pero de eso hablaré más adelante. Para comer, si no quieres hacerlo en el hotel, no tendrás ningún problema si estás alojado por esta zona, ya que a tan sólo 5 minutos andando, encuentras la calle principal con cantidad de restaurantes típicos de la isla, pero también verás franquicias tan conocidas como Tony Roma´s, Planet Hollywood, etc. Esta ciudad puede decirse que es algo nocturna, debido a que las tiendas están abiertas hasta altas horas de la noche, por lo que no tendrás excusa para llevarte souvenirs de vuelta a casa. Mi recomendación es que no dejes de llevarte plata, a parte de estar baratísima, es de muy buena calidad. Para conocer la isla, lo mejor es dedicar un día en recorrerla en coche. Puedes optar por alquilar uno y con un mapa, que todos los hoteles tienen, recorrerla tu mismo (no te vas a perder, ya que como he dicho tan sólo hay una carretera que la circunvala) o bien contratar a un guía, y que sea él quien conduzca y te lleve a los sitios. Para quienes opten por lo primero os voy a dar algunas recomendaciones de los sitios más especiales de la isla, partiendo de Waikiki y en sentido contrario a las agujas del reloj. A las afueras de Waikiki encuentras la zona residencial de Hawaii, es donde muchas de las estrellas tienen sus mansiones, algunas de ellas espectacularmente bonitas (allí tienen una casa de playa, Britney Spears o la fallecida Marilyn Monroe). Siguiendo la carretera como he dicho en sentido contrario a las agujas del reloj, otro punto de interés donde has de hacer una parada es en Hanauma Bay, si recuerdas la película de “El Lago Azul” parte de ella fue rodada allí, se trata de una bahía preciosa, con el agua totalmente cristalina y repleta de corales, por lo que se convierte en uno de los sitios más interesantes para practicar snorkeling o submarinismo. Desde la carretera hay un mirador que ofrece unas vistas fantásticas del volcán Diamond Head. El siguiente punto de interés, es la comúnmente conocida como la “Playa de los Enfermos”, este nombre le viene dado a que mucha gente llama al trabajo con la excusa de que está enferma y realmente están practicando surf aquí, a consecuencia de las magníficas olas que se dan en esta parte de la isla, por lo que es más que probable que si tu jefe también está enfermo te le encuentres aquí, y no es broma. Hay que entender que el surf para ellos no es tan sólo el deporte principal de la isla, sino que lo entienden como una filosofía de vida y es practicado casi por el 100% de los habitantes. Siguiendo el camino antes marcado, llegas al Culture Center, se trata de un espacio donde te enseñan las tradiciones de este archipiélago, desde los collares de flores hasta su creencia en los dioses. Pero la mejor hora para visitar este centro cultural es por la noche, ya que incluye un show con cena y espectáculo. El mejor espectáculo nocturno (Luau) es el que hacen en Paradise Cove, allí podrás ver a las chicas y chicos bailando sus típicas danzas hawaianas (Hula), en un entorno perfecto con el ruido de las olas de fondo. Estos bailes a diferencia de los del sur del Pacífico (Polinesia Francesa) son mucho más pausados y sensuales. Como colofón final, te sacan a bailar para que tú también te sientas parte del espectáculo. Si lo que pretendes es casarte en Hawaii, Paradise Cove te ofrece la posibilidad hacerlo preparándote una boda en la que se cumplen todos los ritos hawaianos.

Hawaii (2ª parte)

La siguiente parada importante la encuentras en Haleiwa, es un pueblo en la Costa Norte (North Shore). La Costa Norte es muy distinta de la Costa Sur, aquí no hay ciudades sino pueblecitos y todos los habitantes viven por y para el surf. No es extraño que los niños se despierten alrededor de las 5 de la mañana y antes de ir al colegio se pasen por la playa para practicar su deporte favorito. En esta zona encontramos las mejores playas para practicar el surf. Las olas en invierno llegan alcanzar una altura de 14 metros. A primeros de diciembre es cuando tiene lugar en Hawaii las competiciones mundiales del Surf, conocido como “La Triple Corona”, si vas en esta fecha, lo mejor es alojarte en el Hotel Turtle Bay, estarás a un paso de vivir el surf en su más álgido apogeo. Las playas más importantes de esta zona son Waimea Beach, Banzai Pipeline o Sunset Beach, lugares míticos para los amantes de este deporte. Si quieres practicar surf o aprender, no lo dudes ni por un instante, estás en el sitio perfecto y con los mejores profesores del mundo. Éstos, dan clases por días y horas y no te garantizan que salgas convertido en un Kelly Slater, pero sí que seas capaz de aguantar de pie sobre la tabla bastante tiempo. Tan sólo una recomendación, aunque sea lo que menos te apetezca cuanto más tapado vayas a practicar surf mejor, lo ideal es una camiseta y un bañador de chico, ya que la superficie de la tabla simula papel de lija y te puedes hacer bastantes heridas en las rodillas y pecho. En Haleiwa también podrás hacer una excursión para sumergirte en una jaula y ver a los tiburones a centímetros de ti. El tema de los tiburones es un tanto extraño, si le preguntas a los nativos sobre si puedes tener un encuentro con estos animales mientras disfrutas de un bañito, es más que probable que te digan que en Hawaii no hay tiburones, que es una leyenda. Esto es para que los turistas no se asusten y sigan acudiendo a las islas. Hay pocas probabilidades de encontrarte con ellos, pero existir existen. La inmersión en una jaula de tiburones es una experiencia que no olvidarás jamás. La empresa que lo organiza se llama “North Shore Shark Adventure”. Consiste en salir a las 8 de la mañana del puerto de Haleiwa en una barquita de no más de 10 metros de eslora, que en su parte trasera lleva la jaula, para la inmersión. En el barco como máximo habrá 4 valientes o locos con coraje, que vayan a tener el encuentro con los tiburones, más otros 4, que simplemente divisan la experiencia desde el barco, más 3, tripulantes. Aproximadamente 15 minutos después de haber salido del puerto empezarás a ver aletas de tiburón a tu alrededor, en ese momento los tripulantes abren un arcón y un hedor un tanto repulsivo comienza a invadir el ambiente, es carnaza!!!! comienzan a echarla para atraer así a más tiburones, y hacer que éstos se vuelvan más agresivos, en ese momento es cuando ya bajan la jaula al mar y te toca saltar desde el barco justo al centro de la jaula, mientras rezas por no confundirte, y conseguir saltar dentro para no ser así pasto de los tiburones… Una vez conseguida esta primera hazaña, lo único que te queda, es ponerte las gafas y disfrutar de la experiencia. En ocasiones verás que los tiburones rozan la jaula pudiendo ver sus enormes dientes a centímetros de ti, esto es debido a que la carnaza una vez que tú estás dentro de la jaula la tiran a tu lado para que puedas verlos lo más cerca posible. Es una experiencia única muy bien organizada y a pesar de su peligro, es algo que recomiendo al 200%. Los escualos que verás, suelen ser tiburones galápago, de una longitud aproximada de 4 metros, pero de octubre a marzo es cuando el “gran tiburón blanco” hace su presencia en estas aguas, ya que la temperatura del mar en verano es excesivamente alta para ellos. Una vez concluida la experiencia de los tiburones y consigas controlar la explosiva subida de adrenalina, puedes dar un paseo por Haleiwa, para ver el ambiente del pueblo. Para comer, recomiendo un pollo asado al estilo Hawaiiano. En el propio pueblo hay una especie de furgoneta donde en su parte trasera asan los pollos, suena algo raro, lo sé, pero si estáis allí, no dudéis ni por un momento pediros un pollo, son pequeñitos y los mejores que yo he tomado en mi vida; para comer tienes unas mesitas de madera al lado y no, no hay camareros, ni cubiertos, ni nada, tan sólo el pollo en una especie de tupper, te lo dan troceado y a disfrutar!!! En este sitio verás que los turistas brillan por su ausencia, tan solo los oriundos saben dónde está lo bueno!! Para el camino de vuelta, lo mejor es parar en la Plantación de Dole, se trata de una plantación de piñas enorme, es una más de las atracciones turísticas que ofrece la isla. A lo largo de todo el camino observarás que en la zona norte de la isla, el paisaje es muy verde con grandes árboles que forman frondosos bosques, en esta isla se grabaron parte de las escenas de Parque Jurásico. Otro punto de interés que no puedes dejar de ver, es Pearl Habor, a parte del museo de rigor, también encontramos el Missouri Memorial; un recuerdo sobre el comienzo de la entrada de EE.UU. en la II Guerra Mundial. Hundido a día de hoy sigue el Acorazado Arizona, y sobre él, está amarrado el Missouri, barco gemelo del Arizona, el cual puedes visitar. La entrada al recinto de Pearl Harbor cuesta aproximadamente entre 16 y 23 $, dependiendo de si quieres entrada que incluya la visita al barco Missouri o no. Para los traslados en Honolulu, lo más cómodo es coger un autobús, los recorridos no son muy grandes y son bastante curiosos, por lo que se hacen muy cómodos y atractivos. Si tienes oportunidad, lo mejor es que inviertas un día en visitar otra isla. Hay aviones de la Compañía Hawaiian Airlines que por un precio no muy elevado (entre 50$ y 150$ dependiendo de a qué isla quieras ir) te dan la posibilidad de llevarte una imagen un poco más amplia del archipiélago. Lo mejor es que cojas un avión a primera hora de la mañana, ya que tardan entre 30 minutos y 1 hora en llegar al resto de islas y el regreso sea a última hora de la tarde. La segunda isla más famosa, es Maui, se trata de una isla de dimensiones mucho más reducidas que la de Oahu, aquí no encontrarás las masificaciones que hay en Honolulu o Waikiki pero tampoco se trata de una isla paradisíaca. En Maui destacamos la subida al volcán Haleakala, se trata de un volcán apagado pero no extinto, desde arriba del todo tendrás unas vistas muy bonitas de Maui y de las islas cercanas. Mi recomendación personal en este caso, es que si vas a estar unos días por Hawaii, no los inviertas en esta isla, es muy aburrida y no merece la pena. La isla que yo recomiendo especialmente para dedicarle un día, es Hawaii; conocida como Big Island, por ser la mayor de todas. La principal atracción, es que los volcanes Mauna Loa y Kilauea, aún siguen activos, en éste último podrás ver cómo constantemente está vertiendo lava en el mar. Como conclusión final, decir que Hawaii es un destino único y precioso, pero recalcar que no es paradisíaco en contra de la imagen que podamos tener, aunque sí muy exótico. Se te quedará la imagen de sus playas y habitantes, grabadas para siempre en tu memoria. Dicho esto, ¿que más se puede decir?... Ah! sí, Alooooha!!!

viernes, 9 de enero de 2009

WENGEN (SUIZA)

Wengen está situado en la región de Jungfrau que quizá es la más famosa y espectacular de todas las regiones de montaña de Suiza. La manera más sencilla de acceder a esta estación de ski es la siguiente: Coger un avión hasta Zurich, una vez allí tan sólo tienes que dirigirte a la estación de tren dentro del propio aeropuerto, en las taquillas podrás adquirir los billetes. Desde Zurich a Wengen el trayecto dura aproximadamente 3 horas haciendo también tres trasbordos: 1º.- El primer tren se coge en el propio aeropuerto de Zurich (andén 14) hasta Berna, el trayecto es de 1 hora. 2º.- En Berna hay que cambiar de tren, desde el andén 6 hay que coger el que está enfrente (andén 5) que va dirección Interlaken (la parada concreta es Interlaken Ost) este trayecto dura 50 minutos. 3º.- En Interlaken Ost llegas por el andén 7 y hay que cambiar al 2 A, cogiendo el tren que va dirección Lauterbrunnen, este trayecto tan sólo dura 20 minutos. 4º.- Un vez llegados a Lauterbrunnen hay que cambiar de tren para coger uno de cremallera que es el que sube hasta la estación de Wengen (duración del trayecto 15 minutos). Llegados a Wengen la estación de tren está en el propio pueblo, que al estar cortado al tráfico la única manera posible de acceder a él es a través de este medio de locomoción, si vas en coche tendrás que dejarlo en Lauterbrunnen y desde allí coger el último tren -antes mencionado- hasta Wengen. Una vez en la estación lo que sí encontrarás son pequeños coches eléctricos que o bien pertenecen a los hoteles o son taxis, en los que podrás transportar el equipaje desde el tren al hotel/apartamento. Wengen es un pueblo típico suizo de montaña. En la calle principal podrás encontrar varios comercios, bares, restaurantes, tiendas, pistas de patinaje sobre hielo, curling… Respecto a los remontes en el centro Wengen (en naranja en el mapa) encontramos una cabina con capacidad para 70 personas que sube cada 10 minutos hasta Mannlichen, una vez allí ya puedes enlazar con el resto de pistas de la región de Jungfrau. Otra opción en cuanto a remontes se refiere es coger el tren hasta Kleine Scheidegg, tarda 30 minutos en llegar hasta arriba (2.200 m.) y sale de la estación de Wengen cada 10 minutos, esta opción es bastante más cómoda que la de la cabina. Una vez arriba puedes skiar por todas las pistas que ofrece la región del Jungfrau e incluso bajar skiando hasta el corazón de Grindelwald o Wengen. La bajada skiando a los pueblos (Grindelwald / Wengen) es muy larga y bonita ya que son caminos repletos de árboles y puedes disfrutar de 30 a 45 minutos skiando sin necesidad de coger ningún remonte. También aquí encontraremos el Lauberhorn (2.480 m.) donde se disputa el mítico descenso anual de la Copa del Mundo. Aquí encontramos una de las pistas más difíciles y temidas por los esquiadores con una longitud de 4.260 metros y un desnivel superior a los 1.000 metros. Respecto a los skipass hay varias posibilidades en función de en qué regiones quieras skiar. Hay 3 áreas que de más pequeñas a más grandes son: 1º Mürren- Schilthorn, 2º First, Kleine Scheidegg - Mannlichen y 3º Jungfrau Region. La tercera incluiría a las otras 2. Los precios oscilan entre 37 €/día 170 €/semana. Si escoges la segunda y tercera opción el forfait incluiría los traslados realizados en tren para llegar a las pistas. En relación con la comida en pistas hay bastantes cafeterías en las que podrás disfrutar tanto de la comida típica suiza (fondue, raclette…) como de un café o chocolate para entrar en calor, pero si lo que quieres es comer una típica salchicha con patatas destaco la cafetería de Kleine Scheidegg junto a la estación, es enorme, está al aire libre y en los días soleados podrás comer bajo las increíbles montañas del Eiger, Monch y Jungfrau. Si lo que quieres es beber algo tienes unos curiosos tipis también junto a la estación de Kleine Scheidegg donde podrás descansar mientras disfrutas de buena música. En cuanto al alojamiento en Wengen podrás encontrar varios hoteles y apartamentos pero lo principal a tener en cuenta es la cercanía tanto a la cabina antes mencionada como a la estación de tren ya que de ello depende la comodidad a la hora de coger los remontes. Mi recomendación es el Hotel Sunstar que se encuentra localizado en la calle principal justo enfrente del telecabina y a 100 metros de la estación de tren.

Como conclusión decir que el paisaje y las pistas que ofrece esta estación de ski son impresionantes aunque la comodidad, si no has tenido cuidado a la hora de elegir el alojamiento, puede resultar un tanto incómodo.

jueves, 8 de enero de 2009

GRINDELWALD (SUIZA)

La región de Jungfrau, como ya se ha dicho, es la más espectacular de todas la regiones de montaña de Suiza y dentro de ésta región Grindelwald posiblemente sea el pueblo más conocido, no sólo por el encanto del pueblo en sí, sino también por su espectacular situación entre las paredes de las montañas de 4.000 m Eiger, Mönch y Jungfrau y los lagos que rodean la ciudad de Interlaken. Al encontrarse en un valle implica que el sol no llegue al pueblo hasta casi primavera, por lo que a pesar de la baja altitud siempre suele haber nieve. Grindelwald está construido en la línea de los chalets tradicionales. La mayoría de los hoteles están en el centro, donde también encontramos la estación de tren, una de las formas de acceso a las pistas. Para skiar podemos distinguir dos zonas: Por un lado está la zona de First a la que accedes a través del telecabina que sale del pueblo, al tratarse de una zona cara sur es muy soleada y goza de espectaculares vistas de las famosas montañas que rodean Grindelwald. Al otro lado de valle están las pistas de Mannlichen desde las cuales se puede acceder al dominio esquiable de Wengen. Este acceso es desde Grund, a las afueras de Grindelwald por lo que si estás alojado en el centro tendrás que coger el ski-bus. Alojarse en Grund es la mejor opción para acceder a las pistas, pero queda lejos de tiendas y ambiente. Si estás alojado en Grindelwald la mejor opción de acceso a la zona de Mannlichen es en tren desde el centro del pueblo hasta Kleine Scheidegg. En relación a los precios y regiones de ski ver post de Wengen Grindelwald es el pueblo que mayores posibilidades ofrece en la región de Jungfrau en lo que a apres ski se refiere, en el mismo pueblo hay un centro polideportivo con piscina, sauna, gimnasio, tenis indoor… también encontraremos pistas de patinaje sobre hielo y curling y podrás disfrutar de paseos en trineos tirados por huskies… Por la noche varios pubs y bares con música en directo, discotecas, restaurantes te estarán esperando. A lo largo del invierno en Grindelwald se celebran varios eventos como el festival mundial de esculturas sobre hielo (a mediados de enero), el torneo internacional de Curling (finales de enero) o el concierto de Rock al aire libre (marzo). Para los no esquiadores Grindelwald es uno de los mejores destinos de Suiza para pasar unas vacaciones de invierno en la montaña. Muchos turistas van a disfrutar del encanto del pueblo y de las espectaculares vistas. Las posibilidades de turismo son muy amplias, destaca la subida al Jungfraujoch o la visita a la ciudad de Interlaken.
El Jungfraujoch es el destino más famoso de Suiza. Se trata de un viaje en tren hasta los 3.571 metros de altura, popularmente conocido como el Top of Europe, la estación de tren más elevada de Europa, donde seguro que adviertes la falta de aire. Las vistas durante el ascenso del Eiger, Monch y Jungfrau son espectaculares. Una vez llegados arriba podrás disfrutar del famoso Palacio de Hielo con sus innumerables esculturas en hielo que están disponibles durante todo el año, así como de un paseo en trineo tirado por perros, o el ascenso al refugio del Monchsjoch.